Testimonio de Adolfo Aguilar

Tras ocho años con hijos en el colegio Balder, he aprendido que la escuela perfecta no existe, sin embargo sí es posible encontrar un conjunto de valores, capacidades y personas que hacen posible con su experiencia educar y motivar a generaciones futuras. Compromiso, dedicación y entusiasmo son aspectos claves en la educación moderna y creo que es lo que mis hijos reciben en este centro, que espero que contribuya a que se conviertan en personas íntegras y bien formadas para saber afrontar adecuadamente los retos presentes y futuros.

Adolfo Aguilar Delgado
Padre