Entrevista a Alba López Moreno: La gamificación como estrategia de aprendizaje

Seguro que has oído muchas veces hablar de "gamificación", pero ¿ sabes en qué consiste y qué beneficios puede aportar a la educación de tus hijos? Nos lo cuenta en esta entrevista Alba López Moreno, profesora de Secundaria y Jefa del Departamento de Idiomas del Colegio Balder.

1. ¿Cómo explicarías el concepto gamificación? ¿Qué es exactamente gamificar?

El concepto “gamificación” es sencillo: consiste en aplicar el juego a un entorno de no juego, y no solo existe en entornos educativos, también existe la gamificación en otros entornos como el empresarial.

2. ¿Todo juego en el aula es gamificación? ¿Qué requisitos ha de cumplir una actividad para que se considere como tal?

Partimos de algo simple a algo más complejo. Una cosa es jugar, otra cosa es aprender jugando, y en última instancia, tendríamos la gamificación.
El juego consiste en la realización de una tarea lúdica, transformar una actividad normal en un juego. Por ejemplo, al repasar vocabulario, pongo a mis alumnos canciones de Youtube, les insto a levantar las manos. Cuando para la música, bajan sus manos y les pregunto. Esto es jugar, tomar un elemento lúdico y simplemente desarrollarlo.
Aprender presenta una mayor complejidad, ya requiere cierta continuidad y ciertos elementos. Y en la gamificación es fundamental aplicar esos elementos diferenciadores. Más que la longitud o la complejidad en la actividad, nos estamos refiriendo a una tabla para ver los avances, un sistema de puntuación o insignias, niveles, retos… Ha de implicar una evolución que los propios niños puedan comprobar.

 

3. En tus trabajos sueles establecer una relación entre gamificación y motivación. ¿Son directamente proporcionales o deben intervenir otros factores para que exista ese vínculo?

Existen dos tipos de motivación. La motivación extrínseca consiste en querer obtener una recompensa y realizar una acción para ello. La intrínseca consiste en desear algo de forma interna. Evidentemente, esta última es más difícil de conseguir y sobre todo de mantener, pero también es más interesante ya que puede mover de verdad a la persona. En Secundaria es difícil obtener esa motivación de tus alumnos, pero una vez lo consigues, fluyen mucho mejor y disfrutan del aprendizaje.

No todos los niños tienen la misma motivación hacia la asignatura, no todos dominan el contenido y también hay que tener en cuenta la Escala de Fogg.
Según esta, para que haya motivación, se han de dar dos elementos:

- Presentar a la persona en cuestión, en este caso el alumno, la oportunidad de realizar una acción

- Que la dificultad del reto sea equilibrada para que el alumno esté convencido de que lo puede superar.

En el Colegio Balder hay muchos niños con Altas Capacidades, y también, de alta aptitud. Ellos funcionan por motivación. Si ellos consideran que no podrán superar el reto que les planteas, abandonarán en seguida, incluso antes de intentarlo. Es también importante la forma de presentar la actividad. Si además presentamos la actividad de forma atractiva y utilizamos videojuegos que ellos conozcan como Fortnite, Minecraft o Among Us, las posibilidades de “engancharles” son mayores. También hay que tener en cuenta que siempre habrá alumnos que no jueguen a esos juegos, y es un reto adaptarlos para estos “no jugadores”, que deben buscar otras recompensas que les motiven.

4. ¿Cuál ha sido tu primera experiencia en la gamificación?

La primera toma de contacto fue con un videojuego llamado Clash Royale, muy popular entre los alumnos hará unos cinco años, y aplicándolo a la clase de 2 de la ESO.
Lo desarrollé en mis clases de inglés para explicar los condicionales. Primero, realizamos entre todos un brainstorming o tormenta de ideas sobre este juego y sus elementos: las gemas, los cofres, los tesoros, las recompensas… Me contaban cómo lograr los objetivos del juego y las recompensas. Entonces lo apliqué a los condicionales en inglés y ellos se quedaron bastante sorprendidos. ¿Juego y gramática inglesa a la vez? Me pareció una buena idea y lo seguí aplicando posteriormente.

5. Tras otra experiencia previa con el vídeo juego Fornite, ahora estás inmersa en otro proyecto de gamificación con Among Us. ¿Cómo explicarías el éxito de este juego entre los jóvenes y cómo lo has adaptado?

Cuando me instalé por primera vez el Among Us me pareció bastante sencillo: hay un mapa, una tripulación y un impostor. El impostor ha de “matar” al mayor número de jugadores posibles sin ser descubierto y los miembros de la tripulación tienen que desempeñar unas misiones muy simples. Los mismos alumnos me explicaron el juego con una presentación hecha por ellos, detallando diferentes aspectos e incluyendo estrategias, misiones, famosos que jugaban, etc. A ellos les gustan las tareas ya que son simples y entretenidas, los avatares son muy atractivos y puedes personalizar su aspecto con diferentes prendas y complementos.

Para aplicarlo en clase, lo que hice fue tomar el mapa del juego e insertar enlaces con diferentes tareas y actividades de la materia, que además eran autocorregibles. El primero que termina me avisa sin que los demás lo sepan, y le asigno el rol de impostor, y empieza a “eliminar” y boicotear a los alumnos restantes hasta ser descubiertos.

6. ¿Qué aceptación tienen este tipo de iniciativas en la comunidad docente?

Tienen muy buena acogida, pero es cierto que no todo el mundo dispone de tiempo suficiente para desarrollar estos proyectos. Durante este curso, estamos llevando a cabo un montón de proyectos relacionados con Among Us: bingo, tornado de preguntas, jeopardy… Pero es cierto que estos proyectos requieren tiempo y colaboración entre materias. Desde luego, ideas no faltan. La gamificación es también muy gratificante para los profesores, porque además de ser interesante, te hace tener niños motivados. Y los niños motivados son los que funcionan.

7. En tu proyecto afirmas que “el juego es aprendizaje”. ¿Piensas que jugar es la mejor manera de aprender?

Creo que es muy importante la manera de transmitir las cosas mediante el lenguaje no verbal. Si tú como profe entras en el aula rompiendo esquemas y en vez de ponerles un examen sorpresa, les pones música, o realizas algún juego, vas a llegar a ellos muchísimo más. Porque comprueban que esas actividades les sirven para algo, son sencillas y asequibles, como mencionamos anteriormente.

8. Para finalizar la entrevista. ¿Recuerdas si en tu vida hubo algún profesor o experiencia educativa que te llevara, hoy por hoy, a trabajar tan intensamente en estos proyectos?

Por supuesto, te daría dos nombres. Uno es Ken Robinson, un famoso autor inglés cuya obra más conocida es “El elemento”. Es uno de los libros que utilicé para el trabajo de fin de máster de mi primer Máster. Él dice que todos los niños son genios, y que siempre destacan en algo. Y que es trabajo del colegio es descubrirlo, averiguar en qué brilla ese niño. Su último libro “Escuelas creativas” habla precisamente de esto.

El otro nombre corresponde a mi primera profesora de inglés en extraescolares cuando era una niña, se llamaba Sandra Stickle y era una mujer americana, que nos enseñaba todo a través de estrategias lúdicas. La considero una visionaria, una pionera. Impartía un contenido muy avanzado, pero adaptándolo a juegos, series inglesas tapando subtítulos en español… Gracias a ella, y estamos hablando de hace unos 20 o 25 años, no tuve que “estudiar” inglés hasta llegar a segundo de Bachillerato.