La receta pasa por potenciar los debates en la escuela

"Los torneos de debate empiezan a celebrarse también en colegios, como el Balder(Las Rozas, Madrid) cuyos alumnos de 5º y 6º de primaria compitieron en su octava edición con tres escuelas. El tema a discutir: ¿reciclamostodo lo que necesita nuestro medioambiente?

 

 

Por Elisa Siló

Con independencia de saberse la lección o no, cuando a un adolescentele llaman a la pizarra le embarga el pavor escénico. Es más quehabitual que el reo esquive entonces la mirada, juegue con elboli, cruce los brazos, se atuse el pelo nerviosamente y no encuentrelas palabras adecuadas para hacerse entender, sea gritando o para elcuello de su camisa. Veredicto: un cero en oratoria. La mayoría de losespañoles -de la quema no se salvan tampoco los adultos- no controlaninguno de los tres tipos de lenguaje: verbal (palabra), gestual oparaverbal (voz). Cuesta hasta levantar la mano para preguntar enclase. "Nos puede el sentido del ridículo y no hay que tenerlo. Hablares algo natural y hacerlo delante de mucha gente no cambia las cosas",asegura la periodista Mónica Pérez de las Heras, que imparte cursos aprofesionales. "No gestionamos bien el lenguaje, delegamos en elsubconsciente. Decimos una cosa de palabra pero, a lo mejor, locontrario con los gestos", prosigue.

"Hay que aprender a controlar la inteligencia emocional desdepequeños. Por ejemplo, en la guardería, trabajando la empatía. EnEstados Unidos, a los 11 años los niños exponen en clase, debaten ycuando llegan a la Universidad ya están preparados", sostiene Pérez delas Heras, autora de ¿Estás comunicando? y El secreto de Obama."Los niños ven como un castigo salir a la pizarra y, por eso, parahabituarles, deberían de explicarse delante de ella desde los tresaños", añade Miguel Gómez-Aleixandre, profesor del club de debate delCEU-San Pablo. Manuel Sánchez-Puelles, ganador de varios concursoshablados, también apuesta por la edad temprana: "Los niños no tienenvergüenza y hay que aprovechar ese momento para que expresarse enpúblico les parezca una cosa natural".

En Italia y Franciaabundan los exámenes orales en secundaria y pasan una prueba enSelectividad. En España, a partir del próximo año, existirá un examenoral en lengua extranjera para acceder a la Universidad, mientras losGobiernos autonómos planean organizar campeonatos de debate.Tímidamente empiezan a celebrarse también en colegios, como el Balder(Las Rozas, Madrid) cuyos alumnos de 5º y 6º de primaria compitieron ensu octava edición con tres escuelas. El tema a discutir: ¿reciclamostodo lo que necesita nuestro medioambiente? Cada equipo lo formaba uncapitán, un documentalista y tres oradores.

"Una cosa es repetircomo un papagayo lo que has aprendido en un examen y otra convencer alpúblico construyendo un discurso que se va cambiando si se necesita",diferencia Adolfo Lucas, coordinador de las mesas de debate en laUniversidad Abat Oliba CEU y autor de El poder de la palabra."Desde el momento en el que el niño tiene una base de lectura yescritura, cuando uno es capaz de expresarse, debe aprender persuasión".

Oratoriano es una asignatura obligatoria en las universidades españolas, "perolo será a medio plazo porque Bolonia impulsa estas habilidades ycapacidades", asegura Gómez-Aleixandre, coordinador del campeonatoInter CEU. Cada vez más universidades ofrecen clases complementarias.Entre esa red también se organizan torneos en los que se enfrentanconjuntos de dos a seis personas. "Te proponen dos temas y tienes 20días para preparar la postura a favor y en contra. Un minuto antes, teenteras de qué vas a debatir y en qué lado estás", cuentaSánchez-Puelles.

Este licenciado en Derecho y Ciencias Políticasvenció en pareja el torneo Pasarela y le llovieron las ofertas detrabajo. Por algo lo patrocinan las grandes consultoras y los despachosde abogados, que encuentran un excelente nicho de nuevos empleadosentre sus 120 participantes. "Tuvimos que prepararnos dos preguntas:¿debe haber un tope en la retribución a los grandes directivos? y¿beneficia a la educación española el plan Bolonia? Creo que lesconvenció la falta de miedo al exponer y el conocimiento profundo deltema", concluye.

Al menos, los resultados del estudio europeoReflex sobre competencias de los egresados demuestran que los españolesson conscientes de su incapacidad "de presentar en público productos,ideas o documentos". Se califican con un 4,7. Tan solo se reconocenpeores en idiomas.

 

 

árticulo: publicado por El País:http://www.elpais.com/articulo/educacion/cero/oratoria/elpepuedu/2011051...