Proyecto Desplastifícate

"He llegado en un buen momento. Para no cansaros con mi nombre real, llamadme D’splast. Aunque la elección de materiales para componer mi cuerpo en este planeta no ha sido muy adecuado, parece que a los terrícolas españoles no les ha importado mucho. Con gran delicadeza me han ido cambiando la composición y ahora no parezco tan desechable. Esos plásticos olían mal (me han dicho que ese olor tan repulsivo se llama así: olor a plástico). Claro que, si hubiese llegado unos siglos atrás no habría tenido que soportar tanto toqueteo. Los plásticos llevan unos 100 años apestándolo todo. Os lo podéis creer, en tan poco tiempo la que han liado. Pero en Siglo de Oro no había ni una mísera bolsita. (¡Claro! Ahora caigo en el nombre del siglo).
Por eso me he fijado en un cuadro (bueno he de confesar que sobre todo en las chicas), «Las Meninas» lo llaman. ¡Qué gusto! Se ve todo tan natural. Si hasta me parece que se puede ver el polvo flotando en el aire de la habitación. Este Velázquez parece un buen tipo. Pero me han dicho las Meninas que siempre anda con disolventes, aguarrases y pigmentos venenosísimos y que a veces manda a otros, a los que llama aprendices, que mezclen todas esas porquerías. Él dice que no hay otra manera de pintar. No sé. Creo que es peligroso dejar suelto a este elemento ¡A saber lo que hace con lo que le sobra! Lo mismo lo tira a la basura, así, sin más. Yo creo que el perro está intoxicado y ¡fijaos en los que acompañan a mis amigas! Maribárbola, aunque es tan bajita ya tiene sus años. María Agustina (es una menina) me ha dicho que es una enana acondroplásica (¿sospechoso verdad?) y Nicolasito Pertusato (vaya apellido ¿Por qué se parece tanto al perganmanato?), parece un niño pero, ¡quiá! Es un enano.
Aquí hay más tomate de lo que parece. ¿Qué porquerías maneja este Velázquez? Seguro que no recicla nada, porque he estado leyendo sobre esta época y esa palabra no existía en esos años. Claro que tampoco había ni un solo plástico. Aprovechando este disfraz tan chulo que me han hecho en el Colegio Balder, voy a realizar unas investigaciones. Me será fácil reemplazarle durante unas horas. Si se confirman mis sospechas tendré que informar a los gerifaltes de mi galaxia".

Esta es la historia que creció en el colegio gracias a la participación en el proyecto de DESPLASTIFÍCATE, donde los colegios adheridos a UNESCO hemos desarrollado un muñeco que ha convivido durante una semana con nosotros , donde cada cole ha personalizado algo de su atuendo para darle una personalidad sin plástico. Cuando llegó al cole  estuvo en la máquina de café y le quitó los vasos y cucharas.
Vio el mural de Las Meninas que tienen en Infantil y le gustó tanto, que se ha disfrazado de Velázquez.
Le fabricamos una capa, se presentó a todos los alumnos y fuimos a Los Jarales donde le leyó una carta de compromiso con el medio ambiente al Alcalde, para que se responsabilizaran desde el Ayuntamiento, y todo ello, para ayudar al colegio a tomar conciencia de la importancia de empezar a ser más sostenibles.
Aunque ya no esté, seguiremos en acción y reacción contra el plástico. Tú, el colegio y todos nosotros, somos responsables de educar y concienciar a tus hijos en este valor tan importante. Ell cuidado del medioambiente es cosa de todos.
¡Vamos a por ello!