Hace unas semanas abrimos las puertas de la sala de Psicomotricidad para que las familias de 1.º a 4.º de Primaria pudieran vivir una experiencia diferente: sentir lo que sus hijos e hijas sienten cuando juegan, se expresan y aprenden con el cuerpo.
Durante la sesión, los padres participaron en dinámicas de juego libre con sus niños, que les permitieron entender cómo el movimiento, la emoción y la relación se entrelazan en el desarrollo infantil.

A través de la Psicomotricidad vivenciada, el cuerpo se convierte en un lenguaje, el juego en una forma de comunicación y el espacio en un lugar seguro donde crecer y reconocerse.

Nuestro equipo de orientadoras, explicó cómo cada gesto, cada juego o cada mirada encierra un proceso de aprendizaje profundo: descubrir los propios límites, explorar la autonomía, construir la identidad y desarrollar la confianza en uno mismo.

Gracias a todas las familias que participaron con tanta entrega y curiosidad. Fue una tarde llena de conexión, emoción y muchas sonrisas.