¿Qué cambia cuando el entorno educativo acompaña al alumno con Altas Capacidades?

En el ámbito de las Altas Capacidades continuamos enfrentándonos a un mito muy resistente: pensar que todo se reduce a una cifra, a un cociente intelectual alto y a la idea de que no necesitan ningún apoyo. Pero la realidad, tanto en la práctica clínica como en las aulas, el aula, es bastante más compleja. Muchos niños con Altas Capacidades no sólo aprenden de manera distinta, también sienten y perciben los estímulos de una forma muy particular. La alta sensibilidad, la intensidad (intelectual, emocional e imaginativa) y ciertas formas de excitabilidad pueden convivir con un desarrollo asincrónico (cognitivo, socioemocional y psicomotor) el cual, si no es entendido, acaba traduciéndose en frustración, aislamiento y problemas de identidad y autoestima. 

Por eso, el acompañamiento emocional desde el centro educativo deja de ser un extra y se convierte en una condición intrínseca del proceso. Cuando un alumno se pasa años aburrido, esperando, repitiendo contenidos ya dominados o sintiéndose incomprendido, la desconexión no tarda en aparecer. Una desconexión que no siempre es visible al principio (puede parecer desinterés, falta de atención o hiperactividad, dispersión o, incluso, problemas de conducta). En algunos casos, esta experiencia se vuelve más devastadora: fracaso escolar, desarrollo de trastornos de ansiedad o depresivos, y la sensación persistente de no encajar.

Las cifras de Colegio Balder
Diversidad alta, respuesta estructurada: personalización del aprendizaje y reto ajustado.
 
63%
NEAE
Necesidades Específicas
de Apoyo Educativo
 
41%
AACC
Altas Capacidades
Intelectuales

Teniendo en cuenta estas casuísticas, desde el Colegio Balder, se parte de una idea clave: comprender cómo procesan la información los alumnos con altas capacidades es fundamental para poder realizar un acompañamiento adecuado; sobre todo, en el aspecto psicoemocional. La intervención educativa no consiste en cargarles de tareas, sino en estudiar en profundidad de dónde parte cada alumno y qué necesita para sentirse bien. Partimos del análisis de su competencia curricular, para evitar el aprendizaje repetitivo y diseñar adaptaciones realmente ajustadas a sus necesidades y características individuales. 

Así, estrategias como el enriquecimiento curricular, tienen un impacto que va mucho más allá de lo académico. En el Colegio Balder se integra en un programa específico a través de proyectos (nuestros Makers) que conectan el currículo con la vida real y permiten investigar, crear y construir productos con significado. Así mismo, se diseña la atención en el aula con ampliaciones curriculares verticales y horizontales (profundización dentro del nivel), facilitadas por agrupamientos flexibles y actividades multinivel. También se utiliza la compactación curricular, y, cuando es la medida más adecuada, se contempla la aceleración curricular de forma cuidadosa, con una mirada global del alumno.

Este enfoque se sostiene en el trabajo del Departamento de Orientación del centro, formado por psicólogas y psicopedagogas que acompañan al alumnado en todas las etapas educativas. Su labor no se limita a la detección o a la intervención puntual, sino que se articula a través de planes específicos, preventivos y de seguimiento continuo, en coordinación con el profesorado y las familias.

Además, hay un componente socioemocional: la pertenencia. Cuando un alumno AACC encuentra espacios donde comparte intereses y características con sus compañeros, disminuye el sentimiento de extrañeza y mejoran su autoestima y autoconcepto. Todo ello, unido a un entorno seguro en lo afectivo, suele ser un antes y un después para muchos niños y jóvenes de Altas Capacidades. En el Colegio Balder lo vemos con frecuencia: cuando se sienten comprendidos y retados, se relajan. Y es ahí cuando pueden ser ellos mismos. 

La escuela, por tanto,  puede ser un factor protector o, por el contrario, un factor de desgaste. Un centro educativo que entiende la asincronía, la intensidad emocional y la necesidad de desafíos y retos de estos estudiantes no sólo está favoreciendo el rendimiento académico, también cuida el bienestar. Un bienestar que se nota en lo cotidiano: menos ansiedad, más motivación, vínculos más fuertes, mayor confianza y una relación más sana con el proceso enseñanza-aprendizaje.

Si trabajas con familias con niños de Altas Capacidades y buscas un contexto educativo donde se combine una intervención ajustada y acompañamiento psicoafectivo adecuado, en el Colegio Balder estaremos encantados de compartir nuestro enfoque, resolver dudas y explorar vías de colaboración. Al final, como recordaba John Dewey: «la educación no es una preparación para la vida: es la vida misma». Y acompañar bien a estos alumnos significa ayudarles a vivirla con sentido, con reto y con calma.

 

Pide tu visita personalizada



    Acepto recibir noticias y novedades de Colegio Balder



    Información sobre el tratamiento de sus datos personales de acuerdo con lo establecido en el Reglamento (UE) 2016/679, de 27 de abril, (RGPD) y en la L.O. 3/2018, de 5 de diciembre (LOPDGDD). Responsable: CENTRO ESCOLAR BALDER, S.L. Finalidad: Enviarle información comercial de nuestras actividades y servicios por medios electrónicos.
    Derechos: Tiene derecho a acceder, rectificar, oponerse y suprimir sus datos, así como a la limitación de su tratamiento dirigiendo comunicación a lopd@colegiobalder.com. Información adicional: Consulte nuestra política de privacidad.